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Historias cósmicas

Un estudiante se acercó a el gran Rav Israel Ben Eliezer, también conocido como el Baal Shem Tov y dijo “¡La vida es tan fortuita! ¡No hay verdadera justicia en el mundo!” El Baal Shem Tov le dijo a su estudiante que fuera al parque y que ahí vería lo contrario, que la vida ciertamente no es fortuita. El estudiante hizo lo que su maestro sugirió y, en el parque, observó que un hombre llegó con un gran saco de dinero. Distraído por algo que ocurría a distancia, el hombre dejó su dinero al lado de un árbol y fue a investigar. Mientras tanto, se presentó otra persona, encontró el saco, ¡vio el contenido y se llevó la fortuna! No tardó en llegar un tercer hombre al parque y éste decidió sentarse junto al árbol a descansar. Cuando el primer hombre regresó al árbol, vio que el dinero de su saco no estaba y, asumiendo que había sido robado por el hombre que estaba sentado, ¡procedió a darle una golpiza al transeúnte! De regreso con el Baal Shem Tov, el estudiante exclamó: “¡La vida es fortuit...

Charla con alumnos de Martin Camps, Pacific University

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Barbie, cómo negarlo, si fuiste parte de mi educación sentimental...

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Ser pacientes

Es una ley espiritual común la que dice que todo sucede por una razón. Y a veces es una píldora difícil de tragar. Las razones no siempre están claras, pero los acontecimientos de nuestras vidas aparecen porque los merecemos y porque están diseñados para ayudarnos a transformarnos y crecer. En los momentos de aflicción, por muy difícil que te sea ver la razón de tu adversidad, encuentra dentro de ti mismo la fuerza para decir: “Por ahora acepto este reto, sin conocer su razón pero confiando en que el universo me ha enviado esto por mi propio bien y que algún día lo entenderé plenamente”. Lamentablemente, nuestro deseo de recibir sólo para nosotros mismos busca constantemente distraernos de tener esta conciencia. En su lugar, nos obstaculizamos el camino, queremos arreglar el problema ahora mismo. Queremos ver los frutos de nuestro trabajo de forma instantánea. Pero tenemos el poder de elegir ser pacientes, de buscar la lección y permitir que el regalo oculto se desenvuelva ante nosotro...

Por el derecho a la invención: Verde Shanghai de Cristina Rivera Garza

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La literatura nos ha legado tradiciones. No hace mucho descubrí que el tema de la mujer huyendo del espacio doméstico para encontrarse a sí misma es un tópico que le debe mucho al feminismo de la igualdad. La situación es más o menos ésta: una mujer, de buena posición económica, con o sin hijos, decide un día abandonar al marido o al padre para ir en busca de su propia trascendencia. La mujer quiere o debe convertirse en escritora o amante de un hombre exótico y extraño que la iniciará o al menos le indicará el rumbo que la llevará a integrarse en el orden social. Ella, como cualquier hombre, conquistará un espacio propio dónde se realizará como el sujeto esencial que ahora es. Pero también he descubierto que ésta no es una tradición propiamente femenina. Al menos me vienen a la mente tres escritores masculinos que han hecho de la huida-con-propósitos-de-trascendencia el tema de su literatura: John Updike, Henry Miller y David Toscana. El hecho en sí es que el tema de la huida de un es...

Mi profe

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me he rendido a la ciudad: en diez o doce calles he visto el mundo entero de Guardar todo . Raúl J. Rincón Meza

Matrimonio

Siempre pensé, estúpidamente, que casarse era sólo un requisito legal. Todo el tiempo viví mis relaciones separando muchas cosas que van juntas: sexo/amor, compromiso/convivencia, intimidad/matrimonio. Hace menos de una semana Eliézer y yo decidimos dar este paso, después de casi once años de estar juntos. Aunque en el origen de nuestra determinación estaba precisamente cumplir con un requisito legal para una transacción comercial que esperamos ocurra pronto. Aunque así fue en un principio (y me seguía diciendo a mi misma unos días antes que se trataba sólo de una formalidad) después de haber firmado los papeles, de haber sido acompañados por nuestros mejores amigos y por la familia más cercana, ya siento que el matrimonio es algo más profundo y verdadero de lo que creí. Me alegra no haber tomado esta decisión a los veinte años. Me alegra haberlo hecho con plena convicción del compromiso del que se trata y de haberlo hecho junto a mi compañero de tantos años y aventuras. Espero que tod...