Mi querido y amado papi, tal vez no haga falta decirlo o escribirlo, pero te llevaré en mi corazón el resto de mi existencia. Ojalá hayan en verdad otras vidas, para encontrarnos de nuevo y amarnos más y mejor. 

Entradas populares de este blog

Escritura, literatura y vida

Gloria Anzaldúa: A women lies buried under me