Voy con mis hermanas Lucy y Elsa. Andamos sin carro y
entramos en una tienda de segunda de la colonia Libertad. La tienda es bonita,
podría pasar como tienda de ropa nueva. Los estantes, todo está muy bien
acomodado. Empiezo a reconocer alguna ropa mía ahí colgada; concretamente una
falda. La falda es azul marino con unos detalles pequeños como rojitos. Tiene
un vuelo al final muy bonito. La falda es un poco grande (de talla), pero está
en buen estado. Le digo a Elsa, mira esta falda, era mía antes y ahora está en
esta tienda de segunda. Y mi hermana me hace notar que también otras cosas que
eran nuestras antes están ahí colgadas (bolsas y otras cosas que no me quedan
claras ahora). Todo está en buen estado pero es antiguo y pasado de moda. En
colores oscuros. En algún momento pienso que podría comprar la ropa, porque
llevo dinero pero también porque me gusta, todavía me gusta esa ropa a pesar de
que sea vieja y usada, sé que sigue siendo mi estilo, aunque sea viejo. Volteo
hacia otros lados y veo ropas nuevas, de colores brillantes, pero de alguna
manera no me gusta su estilo. Al final no compro nada.
Enseguida mi hermana Elsa me dice: ve este libro,
aquí aparecemos nosotras. Voy a ver un libro que está en exhibición, y en el
libro veo una foto de mi papá, y después aparezco yo en el libro. Me sorprende,
porque cada vez que alguna de las tres hojea el libro, aparece ahí su cara, como si se tratara de un espejo.
Queremos comprar el libro pero la empleada nos explica que la ilusión es falsa,
que hay un mecanismo extraño (y difícil de explicar) por medio del cual cada
persona que toma el libro se ve reflejada ahí.
La Perla de John Steinbeck
Luego de un proceso afiebrado, debido a la necesidad de leer literatura, que duró casi un día, he concluido la lectura de La Perla. Aunque en la lista de mis lecturas se hallaba muy lejos y no le tocaba su turno todavía "la canción de la perla" se unió a "la canción de mi necesidad" y, en medio de todos los deberes, le hice su espacio. Decisión lectora que tuvo excelentes resultados. La edición de La Perla que compré pertenece a la colección Grandes de la Literatura de Editores Mexicanos Unidos. Aunque en la portada promete un prólogo con la vida y obra del autor, esto no se cumple pues tal prólogo es sustituido con una breve introducción de media cuartilla con un resumen de la novela. No obstante, debo reconocer que una de las bondades de la edición es su precio de tan solo 35 pesos; pagar tan poco por una obra tan buena y que seguramente seguirá siendo parte del canon de la literatura por mucho tiempo, pues qué se puede decir. Bienvenidas más ediciones como ésta...